Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta gorditas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gorditas. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de agosto de 2015

Ser Gorda es… Difícil


     Lo más difícil que he hecho en mi vida es estar gorda, y lo he hecho por tanto tiempo que ya no sé cómo ser ninguna otra cosa.  Y no me mal intérpretes, tengo muchas facetas en mi vida, soy trabajadora, soy amiga, soy hija, soy tía, soy mujer, soy humano.  Algunas veces soy dulce, otras soy dura, otras soy juguetona, otras soy amargada, en otras soy un amor y muchas veces soy despistada, pero sin importar en que faceta de mi vida estoy, SIEMPRE, SIN FALTA soy Gorda.  Y lo difícil de ser gorda no es lograr que otros de acepten, porque mi familia y mis amigos me quieren como soy, lo difícil es aceptarme a mí misma.  Sueño con el día que me vea al espejo y me diga, oh, esto es lo que he soñado, así he querido verme desde siempre.  ¿Sabes por qué? Porque a pesar que todos a mi alrededor me aceptan como así, soy yo quien tiene un problema con migo misma.  Y no debería de serlo, ¡soy fabulosa! 

     La pregunta más recurrente en mi cabeza ¿POR QUE SOY GORDA? (Es una pregunta retórica, no quiero respuestas, no se me pongan en ese plan).  Esta pregunta aparece tan a menudo, que parece un video de la nueva tontería de EPN o Donald Trump en Facebook.  Me pregunto cuando me levanto en las mañanas, me pregunto cuando termino de comen, me pregunto cada vez que paso por un espejo o vidrio reflector, un carro, un ventanal.  Y la pregunta de los 680mil millones, ¿Cuándo se me va a quitar? (ay, ternuriiiiita, como si fuera gripa, ¡quieres que se te quite!) la gordura no se quita, la gordura se deshecha, se trabaja, se rebaja, se pierde, se aniquila.  ¡¡Ya Seeeeeeee!! pero ¿Cuándo? Cuando empieces a trabajar en ello. ¿CUUUAAANDOO? Cuando sea tiempo y estés lista.

     Pienso que para todo hay una razón y un tiempo.  Por ejemplo,  Leonardo DaVincci pinto la ultima cena cuando tenía 46, Miguel Ángel comenzó a pintar la capilla Sixtina cuando tenía 32, Harrison Ford iba a dejar la actuación para dedicarse a la carpintería porque ya tenía 31 años y no alcanzaba ningún papel grande en películas (después de eso conoció a George Lucas y ZZZAAAZZZ, Han Solo y después, Indiana Jones).  Recuerdo haberle comentado a una de mis mejores amigas ‘Morrita, imagínate el desmadre que haríamos si bajáramos unos  10 kilitos.  UUUtssss, ¡aguas mundo!’  Pero, todo a su tiempo, tal vez mi vida fuera otra si lo hubiera logrado cuando lo dije y no cuando tenga que hacerlo. A lo que quiero llegar con esto, es que debes aprender de todo para ser una mejor persona, y si sigues con el ‘problema’ entonces no has aprendido lo suficiente o lo necesario para obtener una resolución, y esto aplica para todo.

     Pero, ¿Debes esperar tu momento o debes salir a buscarlo?, ¿Debes ser paciente con tus sueños o debes obligar al universo que te los entregue?  En realidad, no debes hacer nada.  Cuando tú estés lista para tomar lo que quieres, es porque el universo ya está preparado para entregártelo.  Solo que, esto va a suceder cuando tiene que suceder y no antes.  Todo pasa cuando tiene que pasar, dice otra de mis mejores amigas, ‘todo es un proceso’ y no podemos apresurar nuestro proceso solo porque estamos impacientes para ver el resultado.  Si tú, al igual que yo, piensas que ser gorda es difícil… no te preocupes, no estás sola.  Si es difícil, pero tenemos tres opciones: hacer algo al respecto y ponernos a trabajar para deshacernos de lo que nos sobra, aceptarnos tal como somos y dejar de estresarnos, y ser feliz.  Ó quejarnos, seguir lamentándonos y buscar sacarle la vuelta al hecho de que sin trabajo, no vamos a poder cambiar nada.  De lo que si estoy totalmente segura es que sin importar la decisión que tomes, esta vendrá a su tiempo.  Lo interesante de los problemas es que, todos se pueden resolver.

     No veas a la vida como una constante derrota, vela mejor como un mundo de posibilidades en la cual puedes ganar o perder.  Y sin importar el resultado siempre aprendes.

Se feliz, se como quieras ser, se amable, se tu misma, pero siempre, siempre, siempre Be Positive, Girl!



martes, 25 de agosto de 2015

El Placer De Comer y Sus Estragos en Mi Cabeza



     Hay pocos placeres tan extraordinarios como el comer.  La comida no solo nos nutre el cuerpo, sino también nos nutre el alma.  El cocinar es un ritual, servir el alimento es un agasajo y comer, como lo dije antes es un placer.   Al comer, cumplimos con una de las necesidades fisiológicas  principales de nuestro cuerpo. Peeeero, hay (habemos) algunas personas que no sabemos comer.  Louis CK tiene un chiste que habla de esto, del tiempo que dura  el estómago en avisarle al cerebro que ya está satisfecho.   Eso hace que mi pancita este casi reventando y yo siga comiendo, pero no me di cuenta.  Cuando me percato que estoy llena, es demasiado tarde porque ya ordene el postre hashtag problemas de gordas (#problemasdegordas).  Lo que digo es, que por más que me han dicho ‘mastica despacio’ se me resbalan esos consejos hasta que estoy en el penúltimo bocado… y ¿Ya Pa’ que?

     La verdad es que el comer de esta manera, no sé si te sucede a ti, pero me sucede a mi más a menudo que lo que no, no solo me provoca malestar estomacal y molestia al respirar.  Sino que también me provoca una cruda moral instantánea.  A veces, cuando estoy con mis amigas, sonrío y sigo con la plática, pero en realidad, en el fondo de mi mente, estoy pensando ¿Cuántas tortillas me comí? ¿Que traían esos tacos? ¿Qué tanto pesara todos juntos si los pusiera uno encima del otro? ¿Qué tantas calorías me metí en este ratito? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que empecé a comer? En fin, mis amigas piensan que soy despistada, cuando en realidad, todo esto está pasando por mi cabeza (bueno, siendo sincera, si soy bastante despistada).  Lo peor de la cruda moral instantánea, es que, sigue contigo por un rato, y eso es lo que presentas al mundo con tu actitud.  Porque ya no te sientas, ni te sientes a gusto.  De la forma que te acomodes ves una enorme pancita que te quita sex-appeal.  A veces comienzas a jalarte la ropa, o simplemente, te vas.  Puedes decir que no es verdad, pero tú no puedes mentirte a ti misma, muchas veces, así te sientes.  ¿Sabes cuándo es peor? Tú decides, no importa en qué parte de tu vida estés, no importa que estés haciendo para mejorar tu apariencia o tu bienestar físico, si tú te sientes bien contigo misma, te levantas, te sacudes y sigues pa’ lante, si no te sientes bien contigo misma,   te agachas, te escondes y te culpas o haces lo contrario dices ‘Ah, que tiene, así como estoy me quiero, y el que  me quiera, que me quiera como estoy’ cuando en realidad, cualquiera de las tres opciones, te sientes mal. 


     Algo que yo he aprendido en estos casos, pienso lo que me hace sentir bien de mi misma.  Pienso que mañana será otro día, y lo apunto en mi mente, si como menos mañana, tal vez recuperare lo que perdí hoy (física y mentalmente), tal vez no, pero acepto las consecuencias de lo que hago.  Hay, y camino unos minutos más, mejoro la calidad de mis comidas, subo la cantidad de agua.  Doblo la ingesta de vegetales verdes y trato, con todo mi ser, de no hacerlo tan seguido, palabra clave aquí ‘taaaaaaaaaan’.  No es una solución, por que el problema persiste, pero es una ayuda.  Pero, ¿Qué crees? Como estoy en mi semana de retos silenciosos, voy a hacer este facilísimo reto empezando esta noche, comeré despacio hasta saciarme.  Toma 20 minutos para que mi estómago le diga a mi cerebro que ya está lleno, así que le daré tiempo.  Si quieres apúntate al reto silencioso.  Hazlo tú también, no tienes que decirle a nadie que lo empezaste, solo hazlo por 7 días y me dejas un comentario de cómo te fue. 

Se conciente, se juiciosa, se sana y por supuesto Be Positive, Girl!